Secuencia del film “Las Aventuras de Mark Twain” (1985)


Secuencia de la película de animación The adventures of Mark Twain, delirio en el que Tom Sawyer, Huck Finn y otra niña de los libros de Twain suben en una persecución a un barco fluvial capitaneado por el propio escritor, con el que planea volar -en barco- al encuentro del cometa Halley. Toda esta historia, mezclada con fragmentos de historias de Twain.

Trama que aparece en su última novela titulada: “El forastero misterioso” y fue adaptada a la película cuya secuencia cuelgo más arriba de 1985 “Las aventuras de Mark Twain”, en la que Satanás invita a Tom Sawyer, Huck Finn y Becky Thatcher a su compañía, mostrando sus poderes para manifestar cosas a voluntad.

Les invita a construir pequeñas personas de arcilla, a las que da vida y coloca en un pequeño reino. Satanás manifiesta su curiosidad y, finalmente, su rencor hacia sus creaciones cuando las personas de arcilla muestran luchas intestinas y se infligen crueldad entre sí. Hace que las plagas y los desastres naturales destruyan la pequeña comunidad, entierra las ruinas con un terremoto y hace que la vegetación salvaje engulla el lugar donde antes vivía la gente de arcilla, demostrando la inutilidad e insignificancia de la humanidad, para horror de los niños, que exclaman: “¡Los has asesinado!”.

Satanás les advierte que “las personas no tienen valor” y que se podrían hacer más “si las necesitásemos”. La escena también cita la última frase de Satanás en el libro. En esta versión, Satanás aparece juguetón y amistoso cuando construye el pequeño reino, revelándose poco a poco como cruel y odioso cuando lo destruye (aunque afirma que “no puede hacer nada malo”, ya que no entiende el significado de la palabra).

“Empecé a hacer esta antigua técnica china hace un par de años y ha aumentado mi resistencia en el dormitorio en un 100%” Troy Casey

Carmina Burana: O Fortuna (subtitulado al español)

Carmina Burana es una cantata escénica compuesta por Carl Orff entre 1935 y 1936, utilizando como texto una selección de los poemas goliárdicos medievales encontrados en los Carmina Burana.

“En nuestra cara nos cuentan como los arcontes reparten destinos a las almas humanas usando la astrología; Por si alguien no lo ve… La rueda de la fortuna es la rueda del zodiaco. Y podéis adivinar como algún actor es Saturno, otra Venus, Apolo (sol)…”.

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La conciencia actual

El modelo de vida humana actual lo representa su economía. Una economía que se basa en el comercio del trabajo y bienes entre individuos y grupos, a través del valor numérico que se denomina moneda, que se da a los elementos de intercambio y que a su vez es otro elemento de intercambio, en forma de números grabados en un soporte físico. Todo ello con el objetivo de lograr ganar mayor valor moneda en el intercambio, que confiere mayor poder y privilegios dentro de la sociedad.

Este modelo de economía implica que los elementos de intercambio: el trabajo, los bienes y el valor moneda; son propiedad de alguien, porque es imprescindible que la gente posea esos elementos para intercambiarlos por otros. En caso contrario no hay nada que cambiar porque no se tiene nada.

Descrito lo anterior, los principios de la economía son:

1.- La propiedad, que es la posesión exclusiva de cosas. Es un concepto que procede de la necesidad primaria humana de cosas esenciales para su vida, que siendo escasas e insuficientes para todos, los individuos pelean por tenerlas, por poseerlas. Cuando hay para todos no hay necesidad de poseer las cosas.

Luego la propiedad es un sentimiento de necesidad, que es una emoción.

2.- La moneda, que es un valor de intercambio subjetivo. Su valor lo determina la percepción emocional e imaginaria que se tiene de las cosas, cuanto mayor es el estímulo imaginario de algo, mayor es su valor.

Luego el valor ‘moneda’ es una emoción

3.- El intercambio, cuyo objetivo es ganar poder y privilegios sobre el resto de seres humanos, una emoción que busca sentirse únicamente bien, el simple sentimiento de estar lo más lejos posible de las dificultades que otras personas sufren.

En conclusión, los seres humanos en su mayoría no tienen desarrollado el pensamiento racional y se mueven por los instintos más básicos. Su economía que es en esencia su modelo de vida, es la prueba.

La conciencia humana está en un estado salvaje e irracional, su forma de subsistencia muestra que su conciencia del mundo está basada en sus emociones primarias.

La espiritualidad que también forma parte de la vida humana, no es algo distinto, sino la extensión de la misma conciencia en el plano de lo metafísico. Los únicos parámetros conceptuales que tienen presencia para explorar la dimensión de lo que nos transciende, son las emociones, y así tenemos las interpretaciones más artificiales y alejadas de los fenómenos del universo. Con la empatía humana hacia lo que sienten otros humanos, trasladada al universo y viceversa, el universo transformado en lo humano teniendo empatía por la humanidad.

Las emociones nos dicen el camino a tomar para vivir, pero no son la realidad por la que tenemos que caminar.